Cómo ahorrar energía en casa

Evitarnos gastar unos centimillos porque hemos sabido encontrar la mejor oferta es algo que a todos nos gusta. Pero no todo se reduce a las ofertas y los descuentos. A veces la clave del ahorro está en saber optar por la decisión más inteligente a largo plazo y, eso, en términos de hogar, se traduce en comprar la nevera más eficiente y no la más barata, por ejemplo. Porque a largo plazo se acaba pagando el pato y eso que al principio vimos como un ahorro acaba siendo más bien un lastre (lastre con frecuencia mensual, además, cada vez que el cartero nos deja la factura en el buzón). Por eso hay que ahorrar donde convenga y no comprar lo más barato porque sí.

Pues bien, decíamos, no todo es comprar barato para ahorrar en el consumo doméstico porque a continuación os traemos un listado de elementos que os van a ayudar a ahorrar energía como se debe ahorrar:

 

1. Luces LED

Cada vez más los Ayuntamientos están optando por este método de iluminación porque es mucho mas barato. Dura más años, consume menos vatios, es igualmente útil… Si un Ayuntamiento, con lo que gasta en alumbrado, opta por las luces LED ¿quizás que tú también te lo plantearas, no? Empresas como Philips tienen una amplia oferta en luces LED y seguro que vas a dar con aquellas que se ajusten más al estilo de tu casa. Sea cual sea la estética, el ahorro va a ser seguro.

Philips

 

2. Lámparas de ahorro de energía

Por poner un poco de contexto. Las lámparas de tubos rectos fluorescentes se presentaron en Nueva York en 1939. Las lámparas de ahorro de energía son su versión mejorada. Algunos llaman a este tipo de lámparas de forma más o menos precisa “bombillas ecológicas”. Sea como sea el ahorro es muy importante frente a una bombilla de toda la vida. Philips también las fabrica y tiene años de experiencia en el mercado, así que es una buena opción de marca por la que apostar.

 

3. Fluorescentes

Son un clásico, casi. Un fluorescente en una estancia que sea amplia es una muy buena opción. Iluminas más con menos. Ademáscon respecto a las bombillas tradicionales el ahorro de energía es muy notable. Ahora bien, con los fluorescentes hay que tener en cuenta que no se puede ir encendiendo y apagando todo el rato la luz, porque de ese modo el gasto crece (cuando más gasta un fluorescente es cuando se enciende, después mantenerse encendido gasta muy poco). Los fluorescentes son ideales para espacios como las cocinas donde no hay luz natural, que necesitan de una fuente constante de luz artificial. Para casos como éste, un fluorescente “es tu hombre”.

 

Category: Consejos
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