Algunos datos curiosos sobre las recreativas

Hoy, ahora, decir “máquinas recreativas” lleva nuestra mente a un bar y esa maquinita con luces y colores y una música ciertamente notable que ameniza los ratos de los clientes. Se trata del tipo de máquinas recreativas que operan empresas como Jomesa y que, yendo a lo específico, son máquina de tipo B (o tragaperras popularmente): máquinas que a cambio de una moneda te ofrecen un rato de juego y la opción de conquistar un premio en metálico. Eso mientras apuras una cerveza o una tapita. Es un plan que no está nada mal y de hecho lleva conquistando a los españoles más de algún año, porque la presencia de máquinas recreativas en los bares es algo casi cultural.

Pero bien, hay otro tipo de máquinas recreativas que estuvieron muy en voga hace dos o tres décadas y no son las de los bares.

Eran las maquinitas de los arcades, las de marcianitos y pocos píxeles de definición, las que centraban la atención de toda la pandilla de amigos una tarde de sábado cualquiera. Fueron lo más en los ochenta y en los noventa y parece que ahora han vuelto para vivir una época dorada al menos en lo que a su valor económico se refiere. Vamos con unos datos de curiosos acerca de las máquinas grandiosas de los salones recreativos y también de esas más pequeñas y con cartuchos que los niños más felices poseían.

 

Así es cómo está el tema ahora:

  • Si tienes cualquier juego de 8 o 16 bits estás de suerte: no es que te vayas a hacer de oro pero esos videojuegos están muy solicitados ahora.
  • Mejor si es raro y limitado y no se puede copiar: tener juegos antiguos en DVD no está mal, pero los DVD se pueden copiar. Alégrate si conservas algunos de esos cartuchos viejos de juegos porque hay los que hay en el mercado y no hay más. Así que si alguien quiere uno tendrá que pagar más. Oferta y demanda.
  • Desde el 2008 el coste de estos objetos se ha triplicado: no está nada mal, ¿no? Un juego que antes valía 7 euros ahora puede pagarse a unos nada despreciables 21 euros.
  • Hay gente especializada en el sector (ni que sea por hobby) que ofrece packs especializados: no venden la máquina recreativa y ya está. Se entretienen en conseguir y reunir los mejores juegos de cada modelo de máquina y los venden en pack. Un pack de diversión.
  • Lo bueno, si breve, dos veces bueno: puede que te sorprenda conocer este dato pero una de las razones del éxito de los arcade es que la vida es muy complicada y rápida y hay mucha gente que no tiene tiempo para meterse en una complicada y larga aventura gráfica de los videojuegos de ahora. Les va mucho mejor jugar a una partida corta de un videojuego antiguo y, si quiere, repetir. Satisfacción inmediata.
  • El valor de la nostalgia: además de por lo que te decimos justo arriba, muchos devotos de los juegos clásicos lo son por recordar los viejos tiempos, esos días de despreocupación en compañía de los colegas. No es una mala excusa para hacerse con una maquinita y ¡disfrutar como niños!

Category: Consejos
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